Considerado uno de los comfort foods coreanos más apreciados, el gomtang nace de una preparación lenta y paciente. En la receta tradicional, la carne, los huesos y, en ocasiones, las vísceras de ternera se dejan cocer a fuego lento durante muchas horas, para que liberen todo su sabor y sus propiedades nutritivas. El resultado es un caldo profundo y delicado, generalmente transparente o ligeramente turbio, que se sirve con lonchas de carne, arroz blanco y cebolleta fresca. El condimento es deliberadamente sencillo: la sal y la pimienta suelen llevarse directamente a la mesa, permitiendo que cada comensal personalice la sopa a su gusto.
El gomtang suele acompañarse con kimchi o kkakdugi (깍두기), el característico kimchi preparado con dados de rábano coreano fermentado. Su sabor intenso, fresco y ligeramente picante crea un agradable contraste con la delicadeza del caldo.
Las diferentes variedades de gomtang
En Corea existen numerosas variantes de esta sopa. Una de las más conocidas es el kkori-gomtang (꼬리곰탕), preparado con rabo de buey y caracterizado por un sabor especialmente intenso.
También es muy famoso el Naju gomtang (나주곰탕), especialidad de la ciudad de Naju, en la provincia de Jeolla del Sur. A diferencia de las preparaciones más densas y consistentes, presenta un caldo transparente, de color ámbar y sabor delicado, en el que se sirven finas lonchas de ternera junto con el arroz. El gomtang se consume especialmente durante los días fríos, pero los coreanos también lo consideran un alimento capaz de devolver la energía y proporcionar bienestar. Es un plato esencial, sin decoraciones elaboradas, cuyo valor reside en el tiempo dedicado a su cocción y en la profundidad de su sabor.
¿Existe el gomtang vegetariano?
El gomtang tradicional no es vegetariano, ya que su caldo se prepara con carne, huesos y otras partes de la ternera. Sin embargo, con la creciente difusión de la cocina vegetariana y vegana, han surgido interpretaciones completamente vegetales inspiradas en esta célebre sopa coreana.
El gomtang vegetariano o vegano no forma parte de la receta tradicional, pero conserva su esencia: una cocción prolongada, un caldo intenso y envolvente y esa sensación de calidez casera que caracteriza al plato original.
Para recrear la profundidad del caldo sin utilizar ingredientes de origen animal, generalmente se emplean:
- setas shiitake, setas ostra o setas de cardo;
- alga dasima, conocida en Occidente como kombu;
- rábano coreano;
- cebolla y cebolleta;
- ajo;
- salsa de soja;
- tofu, seitán o proteínas vegetales;
- un ligero toque de aceite de sésamo.
Las setas y el alga dasima aportan al caldo una intensa nota umami, mientras que el rábano, la cebolla y la cebolleta le confieren dulzura y aroma. Esta versión también se sirve con arroz blanco, verduras, tofu y abundante cebolleta fresca. En los menús puede aparecer como vegan gomtang, vegetable gomtang o beoseot gomtang (버섯곰탕), expresión que significa “gomtang de setas”.
Un plato antiguo capaz de transformarse
La versión vegetariana demuestra cómo la cocina coreana sabe evolucionar sin perder su identidad. Aunque renuncia a la carne, conserva el elemento más importante del gomtang: el tiempo. Es precisamente la cocción lenta la que transforma ingredientes sencillos en un caldo aromático, nutritivo y reconfortante. Cuando se pide un gomtang vegetariano en un restaurante coreano, siempre es recomendable preguntar qué ingredientes se han utilizado. Algunos caldos aparentemente vegetales pueden contener carne, anchoas secas o salsa de pescado. Incluso el kimchi que se sirve como acompañamiento podría estar preparado con ingredientes de origen animal.
Ya sea tradicional o reinterpretado en una versión vegetal, el gomtang sigue siendo mucho más que una simple sopa: es un plato que habla de la paciencia de la cocina coreana, del calor del hogar y del placer de reunirse ante un cuenco humeante, dejando que cada cucharada se convierta en un pequeño gesto de consuelo.





